Así funciona la casa solar asturiana que no está conectada a la red eléctrica y genera cero emisiones

Publicado 10 febrero, 2021 por Alberto Díaz - Pinto
casa-autosufiente
PUBLICIDAD

Ya vimos que existen hidropaneles capaces de transformar el aire en agua, así como tejas solares, lo que supone un gran adelanto para las construcciones ecofriendly. Pero, ¿os imagináis cómo sería vivir en una casa completamente autosuficiente que usara energía solar para el abastecimiento energético, incluso en los días nublados? Bueno, pues esto ya es posible gracias a la ingeniería asturiana Sunthalpy Engineering.

La vivienda piloto ha sido construida en Oviedo, Asturias, y se trata de la primera casa bioclimática de baja entalpía, que solo utiliza energía solar. Esto es posible gracias a un sistema de captación y acumulación solar integrado en el edificio, patentado por la empresa a nivel europeo. Este, permite convertir en paneles solares térmicos de altísima eficiencia cualquier material de fachada o cubierta.

Así pues, incluso en los días nublados, esta casa capaz de almacenar la energía suficiente para satisfacer todas la necesidades energéticas de sus 4 habitantes. ¿Y lo mejor de todo? Que emite cero emisiones de CO2.

La casa solar que funciona sin Sol

La propia Sunthalpy, después de las pruebas pertinentes, afirma que se trata de un edificio solar que funciona sin Sol:

«Hemos probado el núcleo de nuestra tecnología en las peores circunstancias y ya sabemos que hemos dado un salto nunca visto en la técnica. Ya podemos decir que Sunthalpy (el edificio solar de baja entalpía) en realidad es el edificio solar que funciona sin Sol. Sunthalpy es el principio de una nueva forma de vida donde dispongamos de todo el confort que podemos desear, sin emitir CO2 y llevando a cero las facturas de energía«, explican desde la compañía.

Una tecnología que hace posible que la propia estructura del edificio se convierta en una batería térmica de alta eficiencia. Esto ocurre gracias a la inclusión de un suelo radiante de baja entalpía, caracterizado por un micro-hormigón de altísima conductividad térmica. Este elemento hace posible que el edificio se pueda caldear o refrigerar utilizando agua a tan solo 21ºC.

Las losas estructurales del edificio se convierten en emisores perfectos de calefacción y refrigeración. De hecho, este mismo elemento se puede llegar a utilizar incluso como panel solar, que absorbe y acumula la propia radiación solar que incide sobre él a través de las ventanas.

Otra de las claves es la de convertir la fachada y cubierta del edificio en captadores híbridos de calor y electricidad, completamente integrados en la estructura.

El emisor interior, junto a los paneles, crea un diferencial térmico entre ambos focos. Los paneles, además, son muy resistentes y no requieren mantenimiento.

Ventajas que obtendremos si optamos por una vivienda de este tipo

Principalmente, cero emisiones de CO2 y consumo energético. Es decir, sin facturas de energía ni movilidad, ya que el excedente se puede utilizar para cargar un vehículo eléctrico.

Además, este tipo de edificios no requieren una conexión a la red eléctrica, lo que les permite ser edificados en lugares sin urbanizar. Así también evitaremos sobrecalentamientos.

Gracias a su sistema de calefacción con diferencial bajo de temperatura, disfrutaremos de una sensación térmica veraniega incluso en invierno. Además, gozaremos de una refrigeración radiante, sin necesidad de aire acondicionado.

Las viviendas también cuentan con una piscina climatizada exterior todo el año, con todas las ventajas que ello supone, que además sirve como acumulador híbrido térmico.

Podemos abrir las ventanas todo lo que queramos, pues el calor se acumula en la estructura y no en el aire. Además, en el interior gozaremos de un aire limpio de polvo, polen, humedades y agentes contaminantes.

Los datos no mienten

Según los datos aportados por Sunthalpy sobre la casa, entre el 20 de febrero, día en que se instaló la batería de litio, hasta su desconexión de la red, a principios de octubre, el consumo eléctrico del edificio fue de 3.896 kWh, de los que 3.811 kWh fueron para autoabastecimiento y los 85 kWh restantes venían de la red, generando un excedente de 3.113 KWh.

Lo bueno es que la tecnología desarrollada por Sunthalpy se puede implementar en la construcción de cualquier tipo de edificio público o privado, y pero también en la renovación de edificios ya existentes.

En la actualidad, Sunthalpy está construyendo una segunda vivienda de estas características, ubicada también en Oviedo, que estará lista para este 2021. Además, la empresa quiere lanzarse al mercado internacional.

¿Y bien? Qué os parece esta tecnología. ¿Creéis que en unos cuantos años buena parte de las construcciones será así? Ojalá…

PUBLICIDAD

PUBLICIDAD
Otros artículos de esta categoría...